ALGO MÁS QUE 9 MESES

Xavi Cañellas
Msc Psiconeuroinmunología Clínica
www.xaviregenera.com

El doctor Harald Lehnen publicó un estudio el año pasado en el que cita textualmente:
“Un embarazo exitoso no debe ser definido principalmente por el resultado en el nacimiento, sino también por el estado de salud en la edad adulta .”

Y parece ser y cada vez con más evidencia, que en el período gestacional se cuece y se empieza a programar la salud del futuro bebé y adulto. Una vez fecundado el óvulo por el espermatozoide más valiente, se inicia el amor más puro entre dos seres: mamá y el embrión que dará lugar al feto y a su vez al neonato.
Un entramado de cambios morfológicos y la formación del escenario de la película, la placenta. Un órgano endocrino maravillosamente creado para mantener y hacer crecer una vida. La placenta permitirá el traspaso de nutrientes y de oxígeno y será la barrera protectora para el futuro ser.
Si mamá come bien y proporciona todos los alimentos necesarios, el futuro bebé se programará para tener salud. En cambio, si por el contrario hay déficits nutritivos, esto proporcionará una predisposición a la enfermedad cada vez más evidenciada científicamente. Ya en los años 80’, el Dr. Barker desarrolló el concepto de DOHaD (Developmental Origins of Health and Diseasetheory), Orígenes del Desarrollo de la Salud y la Enfermedad. En sus estudios muestra como, por ejemplo, un bebé que nace con bajo peso, menos de 2,49kg, tiene mayor predisposición a sufrir en la edad adulta enfermedades como diabetes tipo 2, enfermedad coronaria e hipertensión. Y por el contrario, niños gestados de madres obesas presentarán cambios en la microbiótica intestinal induciendo a un ambiente inflamatorio y mayor riesgo de sufrir asma y alergias.
E igual de impactante puede ser, que en los países industrializados la prevalencia de un trastorno como la diabetes gestacional ocurre en 1 de cada 10 embarazados. Algo que debería ser anormal, ya es establecido socialmente como un trastorno cotidiano.
Por tanto, como vemos, el embarazo es una época fascinante donde se crea el amor más puro a la vez que se programa la salud de una futura persona. Por suerte, el bebé al nacer tendrá la capacidad de reprogramar las predisposiciones adquiridas en el embarazo y esto dependerá entre otras cosas, del contacto con la madre, de su alimentación, del ambiente… Lo que es curioso y da que pensar es que en países desarrollados, actualmente, trastornos inmunitarios de la piel como es la dermatitis atópica, han aumentado en un 30% en los niños. Por tanto deberíamos pensar si debemos darle un poco más de importancia a cómo programamos a nuestros futuros hijos:
¿Qué significa una buena alimentación? ¿Cuáles son los nutrientes claves en el embarazo? ¿Cómo programar y reprogramar el sistema inmune de un bebé?… en definitiva: tomar conciencia y generar cambios saludables en nuestros hábitos de vida y eso lo agradecerán nuestros pequeños.