Muchos niños y niñas tienen problemas o FRENOS de ATENCIÓN Y APRENDIZAJE pero no presentan patologías o trastornos. Si tu hija o hijo está en esta situación, puedes ayudarle a que este sea EL CURSO DE SU VIDA.

 

Empieza el cole y muchas familias miran con preocupación a sus hijos y a sus hijas. El esfuerzo que hacen para alcanzar el nivel académico exigido, no da sus frutos y esto tiene CONSECUENCIAS en:

  • su autoestima
  • comportamiento
  • a sus relaciones
  • y, en definitiva, a su desarrollo como personas.

Pero siendo niños sanos ¿por qué encuentran esos frenos en su aprendizaje?

En numerosas ocasiones, estos problemas están relacionados con la inmadurez en el neurodesarrollo; las etapas y las habilidades que deben adquirir para desarrollar las tareas que corresponden a su edad, no se presentan, lo que se traduce en falta de atención o problemas de aprendizaje en la etapa escolar.

En España el fracaso escolar afecta a alrededor de un 30 por ciento del alumnado, algo que pueden explicar los Trastornos Específicos de Aprendizaje (TDAH, dislexia….), pero sólo en parte. Estos diagnósticos afectan a un 15% de los niños y niñas y no todos se relacionan con el fracaso escolar.

Si un niño está sano, sus problemas de atención y aprendizaje, que se manifiestan más claramente entre los 5 y los 10 años, podrían tener su CAUSA en diferentes circunstancias en la etapa del embarazo, a un parto difícil, largo o instrumentalizado que dañó el cuello o la cabeza del niño, infecciones u hospitalizaciones muy tempranas, e incluso a la falta de estimulación en los primeros meses. Lejos de tener consecuencias irreversibles, el fisioterapeuta Iñaki Pastor, considera que “todo esto se puede mejorar absolutamente”.

Fisioterapeuta pediátrico y del desarrollo y experto en fisioterapia ocular, Pastor desarrolló el método TMPI (Terapia Manual Pediátrica Integrativa) de evaluación y tratamiento del déficit en el neurodesarrollo, un tipo de terapia que está ya muy extendida en distintos países. “Un examen de neurodesarrollo en el que evaluemos dónde está el niño o niña en su desarrollo y valoremos qué etapa no ha completado, puede darnos la respuesta”. Para ello se analizan factores como las habilidades motoras finas y gruesas, la coordinación, la postura y la calidad o el control de los movimientos en el cuerpo. “Después, con una intervención de fisioterapia especializada y con el trabajo de los padres en casa para un programa de estimulación, se pueden ver resultados sorprendentes”, afirma el terapeuta.

Para los profesionales de TMPI es importante que las familias conozcan que la fisioterapia del desarrollo evalúa y trata los cimientos del aprendizaje, no el aprendizaje en si. “No hacemos que un niño lea mejor o que comprenda mejor lo que ha leído y/o que calcule mejor, hacemos que su sistema nervioso funcione de una manera tan óptima que esté absolutamente preparado para adquirir esas capacidades si se les enseña”, afirma Pastor.

Estos cimientos son la madurez del sistema nervioso, el equilibrio, la capacidad de mover los ojos, la percepción del cuerpo, orientación en el espacio…y sobre estos cimientos hay una capa que es emocional y por encima, otra que es cognitiva o de capacidad de cálculo, atención, lectura o escritura, más específicas.

¿Qué nos indica que hay un freno al aprendizaje que puede tratarse?

Son signos físicos de torpeza, prudencia o hipersensibilidad auditiva los que nos indican la necesidad de acudir a un fisioterapeuta del desarrollo. Si, de la evaluación no se concluye la existencia de ninguno de estos frenos, el tratamiento debería centrarse más en lo emocional, con profesionales de la psicología.

La inmadurez neurológica se manifiesta en fracaso escolar, baja autoestima, dificultades de comportamiento en incluso alteraciones sociales, rasgos de sociopatía o inadaptación. En cuanto a los aspectos de cada etapa concreta de la edad escolar, podemos observar:

  • Antes de los 5 años. Es la etapa previa a la entrada en la lectoescritura. En esta etapa la inmadurez en el desarrollo se caracteriza por: retraso en el lenguaje, movimientos o manualidad con torpeza, caídas, dificultad para vestirse solos, la forma de agarrar las pinturas, se les caen las cosas de las manos, la excesiva prudencia en incluso la irritación o la impulsividad.
  • Entre los 5 y los 7 años. Esta es una etapa muy importante por el gran salto de maduración y coincide con el inicio del cambio de dentición, el crecimiento de los huesos de la cara comienza a expandirse, además se empieza a desarrollar el pensamiento abstracto. El lenguaje se vuelve algo más completo y deberían desarrollar capacidades manuales para recortar, copiar determinadas figuras o colorear dentro de la línea.
  • Entre los 7 y los 10 años. Las capacidades más finas o los movimientos precisos, evolucionan. El cambio en aspectos comportamentales es más evidente ya que hay más seguridad, autocontrol y capacidad de evaluar las situaciones nuevas. Pueden escuchar durante más tiempo, hacer predicciones o justificar sus decisiones.

LAS ETAPAS DEL DESARROLLO

Qué hacer cuando hay inmadurez en el desarrollo

El papel de las familias es fundamental para que el niño o la niña alcancen su pleno desarrollo y lleguen a ser personas maduras, funcionales y sanas en el sentido más amplio de la palabra.

Un plan terapéutico con un fisioterapeuta del desarrollo debe acompañarse del trabajo de las familias en casa con un plan de estimulación, pero es importante tener en cuenta que los hábitos y los aspectos emocionales, también cumplen un rol fundamental en la capacidad de atención y aprendizaje.

“Estos hábitos son fundamentales para niños sanos que están muy bien pero tienen problemas de atención”, explica Pastor. Buenos hábitos serían: controlar el tiempo de pantallas que tienen a lo largo del día, jugar más con lo niños a juegos creativos, o incluso ciertos hábitos de la vida como puede ser comer en familia y no viendo la televisión o con el móvil, aprender a esperar en una mesa hasta que todos han terminado, asegurar bien los ciclos de sueño o incluso el contacto con la naturaleza o el desarrollo de tareas artísticas, son formas de mejorar la atención.