Desde el nacimiento hasta los trece meses, los bebés se desarrollan de una forma increíble. Esta etapa es fundamental para su maduración neuromotora pero es importante que pasen por todas las fases para que este desarrollo se complete de forma plena y evitar problemas en el futuro.

En el Instituto de Terapias Integrativas te ofrecemos unas pautas para que observes y acompañes el su desarrollo a tu bebé. Es tan rápida la evolución de los pequeños en los primeros meses de vida que tenemos que atender todos los pasos, mes a mes. Nuestros profesionales diferencian dos grandes etapas, entre los 0 y los 6 meses y entre los 6 y los 13 meses.

En estos artículos te ofrecemos unas pautas para que tengas en cuenta y, si quieres información más amplia, tienes la oportunidad de hacerlo con nuestros talleres y conferencias. Con ellos, podremos profundizar más en cada tema y enseñarte cómo estimular a tu bebé y cómo ayudarle en cada etapa de desarrollo.

 

Maduración neuromotora entre los 6 y los 13 meses

 

1. Estimulación por parte de la familiamovimiento y estimulación de bebés

Cuando nacemos, los seres humanos somos inmaduros y necesitamos ciertos estímulos de quienes tenemos más cerca para favorecer nuestro desarrollo.

Por eso, como madre o padre, debes saber qué estímulos necesita y qué fases de desarrollo debe pasar tu bebé para ayudarle con diferentes ejercicios muy sencillos que le motiven a ponerse boca abajo, a sentarse correctamente para evitar el mal desarrollo de una de sus caderas o acostumbrarle a que sea capaz de coger impulso con las dos piernas al levantarse.

2. La importancia del boca abajobebé boca abajo

Los bebés pasan demasiado tiempo boca arriba. Desde que nacen, deben pasar momentos de juego boca abajo (al menos 5 minutos, 5 veces al día) para estimular las fases más importantes. A partir de los seis meses, el bebé ya es capaz de voltear a boca abajo, así que será él mismo quien adoptará esta postura. De esta manera, se fortalecerán su barriguita, su espalda y su cuello.

3. Reptar y gatear

Desde el nacimiento, el bebé ha pasado diferentes momentos en boca abajo, con el objetivo de madurar su neurodesarrollo y de que consigan la autonomía y desplazarse gateando. Ya con la tripa y la espalda más fuertes, se irá desplazando por el suelo hasta que sea capaz de ponerse a cuatro patas y coger impulso para desplazarse gateando.

bebe gateando

Él mismo aprovechará esta posición para sentarse por sí solo. Lo hará apoyando una de sus caderas en el suelo. En este punto es importante estar pendiente de que utiliza ambas caderas para hacer este nuevo gesto, siendo capaz de sentarse hacia ambos lados para favorecer el desarrollo de las dos por igual.

Estas fases suelen darse entre los siete y los nueve meses.

4. Ponerse de pie

importancia de ponerse de pie

Ya con el gateo dominado y alrededor de los nueve-diez meses, comienza a tener interés por todo lo que está arriba y comienza a bipedestar con apoyos. Igual que en el caso anterior, conviene que lo comience a hacer con apoyo, levantándose cada vez sobre una pierna.

5. No dejarlos sentados

sentados en la trona para comerUno de los errores más comunes es dejar al bebé sentado en el suelo o en una superficie blanda, sin ningún tipo de apoyo, demasiado pronto (antes de los 8 meses). No es conveniente sentar a los bebés antes de tiempo, ya que su espalda no está preparada para ello. También debemos evitarlo ya que, antes de los 8 meses, el bebé debe estar boca abajo y no debemos forzarles a estar sentados sin apoyo si ellos mismos no llegan a esta postura.

Sí que se puede optar por sentarlos en la trona mientras comen y en la hamaca de porteo con un buen apoyo para el tronco.

6. Déjalo hacerlibertad para hacer de los niños

Cuando el bebé comienza a reptar y gatear quiere investigar y conocerlo todo. En el momento en el que comienza a explorar el entorno y a desplazarse reptando o volteando es importante habilitar un espacio en casa. Este debe ser seguro para permitir que se mueva con libertad. Poner suelo con “alfombra de puzzle” es una buena forma de permitir que pueda moverse con libertad.

 

 

7. Ir descalzos para un buen desarrollo de su extremidad inferior

Como ocurre con cada parte de su cuerpo, los pies necesitan fortalecerse para una buena marcha. Lo mejor para su desarrollo, tanto sensorial como motor, es ir descalzos en zonas seguras como en casa, en la playa o en el césped. En invierno, cuando el suelo de casa suele estar más frío, se puede optar por un calcetín antideslizante.

Para los primeros pasos por la calle, debemos usar zapatos. Lo mejor es utilizar uno que sea blando, bajo y flexible.